Situados en el corazón de la Isla Sur, los Alpes de Nueva Zelanda ofrecen parajes espectaculares para la caza de alta montaña. En este entorno salvaje y remoto, se encuentran las dos especies más emblemáticas del país: el tahr del Himalaya y el rebeco alpino. Ambos, introducidos hace más de un siglo, se han adaptado de forma excepcional a este territorio, convirtiéndose en auténticos desafíos para cualquier cazador.
Los cazadores a su llegada son recibidos por nuestro equipo, donde el trámite para la importación de armas es rápido y sencillo, a través de un formulario online. Según el horario de llegada, se puede descansar en la ciudad, Queenstown, o dirigirse directamente al campamento. Gracias a nuestro outfitter tenemos acceso a trofeos excepcionales. El uso de helicóptero facilita el acceso a zonas altas y remotas, maximizando las oportunidades sin perder tiempo.
Aunque estas especies no son endémicas, su integración en el ecosistema neozelandés ha sido total, y hoy forman parte del paisaje natural. Eltahr, con su melena invernal impresionante, y el rebeco, ágil y siempre atento, ofrecen una de las cacerías más auténticas de montaña que existen. Además, Nueva Zelanda es reconocida mundialmente por sus enormes ciervos, con trofeos de altísima calidad que se han convertido en un gran atractivo para cazadores de todo el mundo, especialmente durante la berrea, entre finales de marzo y principios de abril.
El mejor momento para la caza del tahr y el rebeco es entre abril y julio. Una experiencia única que combina grandes trofeos, paisajes inolvidables y un servicio de primer nivel.